Antes de ser la Claudia López senadora y candidata, soy una ciudadana como la mayoría de bogotanos. Nací en el centro de Bogotá y me crié, junto a mi madre y mis cinco hermanos, entre La Candelaria, Puente Aranda, Engativá y Ciudad Bolívar. De allá vengo, fue en esos rincones que empecé a conocer y a querer a Bogotá.

Lo de la política me lo fue poniendo la vida, en realidad mi sueño de adolescencia era estudiar medicina. Lo paradójico fue que terminé estudiando Biología en la Universidad Distrital. Pero fue allá, en la Distrital, que conocí y fui parte del movimiento de La Séptima Papeleta, esa fue mi puerta de entrada al trabajo por la democracia colombiana, una labor que desde entonces no he abandonado.

ESTUDIANTE

El éxito que tuvo el movimiento de La Séptima Papeleta me convenció de que mi vida tenía que enfocarse en la acción política y decidí cambiar de carrera. Con un préstamo del Icetex estudié Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado de Colombia. Años después, gané una beca para hacer una maestría en Administración Pública y Política Urbana en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Mientras tanto limpiaba casas y baños para costearme la vida allá. El último paso en mi vida académica acaba de culminar, después de ocho años de trabajo, logré graduarme del doctorado en Ciencia Política de la Universidad de Northwestern.

En cuarto semestre fui consultora en Naciones Unidas para un proyecto de vivienda en Ciudad Bolívar, la localidad en la que vivía. Desde entonces empezó mi trabajo con organizaciones sociales y mi labor por Bogotá. Fui parte de la Corporación Nuevo Arcoiris, del PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) y de la MOE (Misión de Observación Electoral). Al mismo tiempo publicaba columnas de análisis político en La Silla Vacía, en Semana y en El Tiempo.

La primera vez que varios colombianos escucharon mi nombre fue en 2005, cuando denuncié la “parapolítica”, los nexos entre grupos paramilitares y congresistas. Gracias a esa investigación, hoy más de 50 políticos han sido condenados a cárcel. Esa lucha la retomé, junto a los ciudadanos, en 2016 cuando impulsamos la Consulta Popular Anticorrupción en la que, de forma histórica, más de 11 millones de colombianos participaron. A pesar de no lograr el umbral, la consulta se convirtió en varios proyectos de ley que, tristemente, nunca se hicieron realidad.

Mi entrada oficial a la política fue en 2014, cuando me presenté a las elecciones al Senado y logré la elección más alta por el partido Alianza Verde con más de 81.000 votos. Por cuatro años fui elegida la mejor senadora. En esa labor saqué adelante proyectos como la Ley Probici, la prima para empleadas domésticas, el grado sin libreta militar y la movilidad social para Familias en Acción. Luego fui candidata a la Presidencia para 2018 por el partido Alianza Verde hasta que formamos la Coalición Colombia, junto a Jorge Robledo y Sergio Fajardo, y me volví candidata a la Vicepresidencia. Ahora, aspiro a la alcaldía de Bogotá para trabajar con ustedes por nuestra ciudad y volver a hacer de esta el mejor hogar para todos los colombianos.