Respuesta de Antonio Navarro Wolff

Bogotá 12 de noviembre de 2013 Doctora Claudia López Estimada Claudia: No quise responder a tu carta sin meditar el tema despacio. Lo ameritaba. Además, el asunto tiene una característica adicional. Se corre el riesgo de que  los “egos” le ganen a la reflexión política. Sin duda la manera como se elige el Congreso en nuestro país es lamentable. Lo aprendimos directamente en 1991, cuando después de darnos la pela en la Constituyente de disolver las Cámaras y llamar a nuevas elecciones, volvió a ganar lo que en la época se llamó la “operación avispa”, que no es otra cosa que el clientelismo en la relación personalizada entre elegidos y electores que conduce luego a forzar al gobierno a darles auxilios parlamentarios. La pregunta de fondo es como cambiar esa situación de intercambio de favores personales entre el elector y el elegido, hoy mantenida por la existencia del llamado “voto preferente”, donde el elector escoge quien le guste de la lista de los partidos. ¿Puede lograrse, como tú lo propones, con listas de lujo que derroten a punta de voto de opinión, al clientelismo? Mi experiencia de 24 años de vida pública me lleva a la convicción de que no es suficiente. Predigo que el clientelismo, infortunadamente, volverá a ser mayoría en el 2014. Se necesita una cabeza de gobierno que lidere una profunda reforma política, moviendo la ciudadanía, que cambie el voto clientelista para el Congreso por voto por propuestas, por ideas, por programas. El presidente Santos no es el hombre para hacerlo. Lo ha demostrado a lo largo de su vida pública. Votar por la paz y por el post conflicto es sin duda una tarea de las próximas elecciones. Ahí coincidimos con el presidente Santos pero sabes muy bien que la paz no es propiedad exclusiva del primer mandatario y que nosotros sabemos tanto o más que él de cómo administrar el post-conflicto. Además hay que votar contra el clientelismo, por cambios en el modelo de desarrollo actual que destruye cada día más empleo, por una política ambiental que nos prepare para el cambio climático, por transformaciones serias en educación y salud. Todo esto significa escoger una opción de cambio y no votar por el presidente Santos. Una idea adicional sobre tu entrevista en El Espectador. Un partido que quiera tener futuro debe tener candidato propio. Pero si además de tener futuro queremos soñar con la posibilidad de un cambio para Colombia, se necesita la unidad de los alternativos. Por eso he defendido la tesis de un mecanismo que consiga una candidatura interpartidista. La última encuesta publicada en los medios hoy lo confirma. No luce fácil lograr esa unidad, pero no creo correcto desfallecer en el intento. Cordial abrazo Antonio Navarro Wolff

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