“No me van a obligar a hacer política con Roy y Dilian”: Claudia López

La senadora de la Alianza Verde, Claudia López, quien se caracteriza por sus posiciones radicales frente a las malas prácticas de la política, estuvo el viernes en Cali, donde cumplió compromisos académicos y aprovechó para reunirse con militantes de su partido. A su paso por la ciudad habló con El País y ratificó su férrea oposición a que su partido respalde la candidatura de Angelino Garzón a la Alcaldía. También se refirió a la paz y a la reforma de equilibrio de poderes, entre otros temas. ¿Cómo ha sido la experiencia en el Congreso? Un poquito agridulce. Por un lado es un honor representar a los colombianos y haber recibido su respaldo generoso. Sin duda es una oportunidad, una ventana de aprendizaje enorme, de conocer el país, sus regiones, sus problemas, sus soluciones, aprender de los temas, es una gran escuela, pero por otro lado es una frustración, uno mira ese Senado y dice con razón es que este país no tiene remedio, es que esta clase política es un desastre. O son vagos o son flojos, son vendidos, entonces es muy frustrante en muchos aspectos. Uno vive entre eso, entre la felicidad de aprender, estar en las regiones, en Cali, de conocer la gente y la frustración de que esta es una clase política que no se compadece de este país en muchas cosas. Frente a ese panorama, ¿usted volvería al Congreso? No sé. Yo me metí en esto por una sola razón: apoyar el tema de la paz. Yo estaba haciendo mi doctorado en ciencias políticas allá en Chicago y la opción era quedarme afuera y escribir un libro sobre cómo ha sido el proceso de paz o meterme para que eso fuera lo mejor posible y proponer. No me lamento para nada, creo que ha valido la pena, espero estar contribuyendo de la mejor manera. Voy a seguir colaborando con la construcción de Colombia desde donde esté. Yo no necesité del Congreso durante 20 años para hacer mi trabajo y colaborar con el país como ciudadana, de manera que ese es un espacio útil, pero para nada un espacio indispensable. ¿Siente que los congresistas no cumplen su tarea, pierden el tiempo? No, los congresistas son todo, menos flojos. En el Congreso hay de todo. Gente extraordinaria, querida, supremamente inteligente, con una gran trayectoria, hay delincuentes, corrompidos. Lo que no hay es vagos ni tontos. Ellos trabajan todo el día, pueden que no lo hagan en el Congreso, pero atienden gente, van a las regiones. Hacen gestión, no se les ve desocupados. Pero lo que pasa es que no siempre los ve uno trabajando por el bien de Colombia sino por el bien de su bolsillo, que es distinto, pero ocupadísimos viven. Lo que tenemos es que perseverar, parte del esfuerzo de la paz de Colombia no es solamente desmovilizar a unos delincuentes que tienen armas, sino también domesticar unos salvajes que abusan del poder y la paz es lograr hacer ambas cosas: desmovilizar a los salvajes que tienen armas, pero también domesticar a los salvajes que tienen el poder. La ven como la peleona del Congreso. ¿Se siente así? (Risas) Pueda que sí, pero mi tarea es hacer control político. Yo no soy del Gobierno. Para qué va uno al Congreso: para controlar y proponer, para denunciar y confrontar cuando corresponde. Esa es la tarea y creo que la estamos haciendo con rigor. ¿Siente que ha generado odios allá? No. Al contrario siento que hay mucho respeto y reconocimiento, nosotros, los del partido Alianza Verde, somos 5 de 102, no lograríamos sacar nada en el Congreso de no ser porque contamos con el trabajo colectivo de muchas otras bancadas. Vamos a poder sacar adelante el tema de la representación política de las mujeres en condiciones de paridad con los hombres, gracias al trabajo de toda la bancada femenina. Esa fue una propuesta nuestra, pero la hemos sacado adelante con las mujeres conservadoras, liberales, del Centro Democrático. He aprendido mucho, creo que uno tiene muchos prejuicios,pero en la medida en que trabaja decente y transparentemente con las personas puede construir cosas interesantes. ¿Cómo ha sido su día a día con el expresidente Uribe, a quien usted critica tanto? Tranquilo, me ha atacado más Roy Barreras que Álvaro Uribe. Hay peores. Roy Barreras anunció que la va a demandar por relacionar al Partido de la U con mafias y cuestionar la alianza para la Alcaldía de Cali con Angelino Garzón. ¿Ya lo hizo? Esperemos a ver si se atreve, dudo mucho. Creo que eso es un acto de ‘plop’, como todo lo de Roy Barreras, dudo mucho que el Partido y los senadores de la U lo respalden en esa locura de atacar una mujer y pretender amedrentarla y silenciarla. Estoy segura que no va a encontrar ese respaldo. Roy Barreras le ha pedido retractarse, ¿lo hará? Claro que no, el Valle del Cauca sabe quién es Roy Barreras y quién es Dilian Francisca Toro. Lo saben porque los padecen. Son los vallecaucanos los que padecen que sus niños y mujeres se mueran en entidades como Caprecom y los hospitales del departamento, cuyos recursos no alcanzan para la salud porque se los roban para las campañas de este par de personajes. Este departamento sí que sabe quiénes son y no me voy a retractar de nada, esto se conoce públicamente, es una controversia política. Lo único que estoy diciendo es que la Alianza Verde y yo, en particular, tenemos derecho a escoger con quién hacer política. A mí no me van a obligar, por ningún medio, ahacer política con Roy Barreras y Dilian Francisca Toro. Fue muy crítica con la alianza entre Roy Barreras, Dilian Francisca Toro y el Partido de la U con Angelino Garzón e incluso desautorizó al senador Jorge Iván Ospina cuando dijo que la Alianza Verde iba a apoyar al exvicepresidente a la Alcaldía de Cali. ¿Definitivamente no hay ese respaldo? La Alianza Verde está para combatir la corrupción y los males no para aliarse con ellos ni en el Valle del Cauca ni en ninguna parte de Colombia. Yo no he arriesgado mi vida para terminar aliándome con los que denuncie. Esa incoherencia no la voy a cometer como ciudadana ni como senadora. Cualquier alianza con Dilian Francisca Toro o con Roy Barreras está completamente descartada, no por mí, sino por la Alianza Verde, eso no se le ocurre a nadie en el partido. Ahora la Alianza Verde es un partido, no una ‘senadoracracia’, donde cada senador va a hacer lo que se le dé la gana. Aquí hay unas reglas y el único llamado que yo le hago a Jorge Iván, y se lo he dicho en privado, y se lo hago ahora en su tierra en público, es que el partido tiene unas reglas, cumplámoslas. Las reglas es que hay unos candidatos inscritos, que vamos a escoger y vamos a apoyarlos con todo para que promuevan nuestro sello verde. El partido decidió, no solo para Cali sino para todo el país, que de mayo a agosto haremos campaña por todos nuestros candidatos y que en agosto evaluaremos la posibilidad de hacer coaliciones o alrededor de nuestro candidato o alrededor de otras alternativas con las que compartamos principios. Entonces, cumplamos los procedimientos y no matemos al partido ni a nuestra gente no acabemos a nuestra propia organización. ¿Jorge Iván Ospina actúa por su cuenta? Respeto la amistad de Jorge Iván con Angelino. Una cosa es la amistad y otra la complicidad. Nosotros en aras de la amistad no podemos caer en la complicidad. No podemos ni en Cali ni en ningún lugar de Colombia. Esta Alianza Verde tiene que seguir creciendo y construyendo y hay que tener coherencia si quiere construir hacia el futuro. El llamado es muy simple: Angelino, un abrazo, pero si su decisión es el todo vale, que él se quede con el todo vale, y nosotros somos el anti todo vale y tenemos que seguir perseverando en ese camino. A mi senador Ospina, a quien aprecio, un llamado a que cumplamos las reglas del partido, no son las mías. Aquí no es que se haga lo que diga Ospina o Claudia, es que se haga lo que hemos acordado todos en la Alianza Verde. Mi problema no es con Angelino. Tengo el mayor respeto y afecto por Angelino, pero si él decide que para gobernar se va aliar con el que sea y el todo vale, se lo respeto, lo seguiré queriendo, pero no lo puedo acompañar en eso. Al que gane lo apoyaré y vendré a hacerle campaña, pero no podemos matar el partido haciendo alianzas con Dilian Francisca Toro, porque es inadmisible y acabaría la organización. En Cali tenemos dos candidatos extraordinarios, Jaime Sierra que viene de Progresistas, que es líder social intachable, y Michel Maya, un joven extraordinario, un gran amigo a quien le tengo el mayor aprecio. Quisiera que todo el país y que toda la Alianza Verde estuviera llena de mujeres y de jóvenes como Michel. Eso es lo que tenemos que promover. ¿Por qué no incluye a Carlos Rojas entre los candidatos en Cali? No lo menciono porque era el candidato de Jorge Iván Ospina y como este decidió apoyar públicamente a Angelino, uno no puede estar tres partes al tiempo jugando con oportunismo a tres bandas. ¿Pero sí harían alianzas con otros candidatos de no prosperar la candidatura de ustedes? Podríamos, claro. El gran problema de nuestros candidatos es el anonimato. Son extraordinarios, pero los conoce poquita gente, pero para eso son las campañas para darse a conocer, exponer las ideas y las propuestas. Tengo la ilusión de que en estos tres meses de campaña en todas las ciudades vamos a dar a conocer los candidatos y van a crecer y vamos a tener la oportunidad de ir hasta el final o proponer una coalición que puede ser alrededor del nuestro o si encontramos fuerzas equivalentes con las que compartamos ideas y propósitos y podamos contribuir a sacar las ciudades adelante, lo haremos, pero cada cosa en su momento y con respeto a las reglas de juego. Esta semana cuando se reunió la dirigencia departamental de la Alianza Verde, en un mensaje que envió a sus amigos el senador Ospina les dijo, entre otras cosas, que quizás se arriesgue la curul, pero que prefería equivocarse con Angelino, que volverse a equivocar con una élite tradicional, ¿qué piensa de eso? Soy consciente y respeto profundamente la amistad que hay entre Jorge Iván y Angelino, no tengo problema con Angelino pero le critico su oportunismo. Él no es un delincuente ni es Dilian Francisca Toro, pero repito en nombre de la amistad la Alianza Verde no puede caer en la complicidad. Qué decida hacer Jorge Iván como persona es respetable, pero tenemos que cumplir las reglas de la Alianza Verde. Algunos han hablado de promoverle un proceso de pérdida de investidura al senador Ospina por una posible doble militancia. ¿Qué piensa de eso? Los debates y discusiones políticas hay que resolverlos conversando. Eso de judicializar las controversias políticas no tiene sentido. Esto es una controversia que se puede resolver amigablemente y sobre la mesa. No me parece que se deba promover ese proceso, hay que calmarse. Si al final Jorge Iván decide dejar la Alianza Verde para irse a construir un proceso con Angelino Garzón, a mí de dolerá, pero si eso es lo que él quiere hacer, que se vaya tranquilo y veremos cómo construimos y nos encontramos en el camino, pero no creo que volver las controversias en líos judiciales de demandas de pérdida de investidura sea la manera de resolver esto. ¿Qué percepción tiene de Cali? Cali es la tercera ciudad de Colombia y me preocupan mucho tres cosas: el tema de la seguridad, la tasa de homicidios es inadmisible, la matazón de jóvenes, las lesiones personales. Eso hay que pararlo. Cali debe retomar el principio de que la vida es sagrada. Hay que mejorar la seguridad. Hay que tener más y mejores policías, más y mejores jueces. Hay que tener una protección de ciudadanos mucho más eficaz. En Cali no se pueden seguir matando los jóvenes de la manera en que lo están haciendo. Lo segundo es el racismo y la exclusión, aquí no se pueden seguir comportando como un reino feudal en el que unos valen más y otros menos, en el que hay ciudadanos de primera y de segunda categoría. Eso no solo mata a jóvenes y familias enteras de caleños, sino que le resta oportunidades al Valle en talento humano, en inversión, en crecimiento. Lea también: Novela por aval para Angelino Garzón también enfrenta a la Alianza Verde Lo tercero es hay que derrotar la corrupción. Cali no puede estar condenada a que las mafias de siempre la asalten. Este departamento se va a volver a exponer a elegir una persona a la Gobernación, que más prontuario que trayectoria para que se termine cayendo, por uno de sus mil enredos con la justicia y otra vez tengan una interinidad de siete gobernadores. ¿Es eso lo que el Valle se merece? Parece no temerle a nada, ¿a qué o quién le tiene miedo? Yo si le tengo miedo a muchas cosas: a la muerte, al desamor, a la desesperanza. Hay que perseverar en no perder la fe en nada, ni en la vida, ni en el amor ni en el país. Yo le tengo miedo a muchas cosas, lo que pasa es que uno tiene que tener rigor y valor y más en un país tan difícil por el machismo, por la corrupción, por la guerra. En un país como Colombia uno no puede ser temerario, pero tampoco puede renunciar ni al rigor ni al valor para vivir. La parapolítica Usted reveló al país la dimensión de la parapolítica hace más de una década. ¿Se siente satisfecha con los resultados de la justicia en ese tema? Sí. Hace 10 años cuando empezamos a denunciar la parapolítica, esta gobernaba a Colombia. La parapolítica tenía presidente, tenía la mitad de las gobernaciones del país, el 40% del Congreso y gobernaba completamente impune. Hoy no tiene la Presidencia, tiene un 20% , no la mitad de las gobernaciones, tiene un 17 % y no el 40 % del Congreso. Esa ha sido una lucha muy dura. A cada generación y en cada década nos ha tocado confrontar unos males enormes. En los años 80, cuando estaba chiquita, hubo una generación mayor a la mía que le tocó enfrentar a la mafia, a los Pablo Escobar, a que no sometiera la mafia por la violencia al Estado. Cuando era adolescente, en los 90 nos tocó confrontar el narcoterrorismo que pretendía silenciarnos, luego en los 2000, la parapolítica y en cada batalla la sociedad ganaba. La sociedad derrotó a Pablo Escobar, al narcoterrorismo, se logró domesticar a la parapolítica y esta generación va a domesticar también a las Farc y al ELN. Ha sido con esfuerzo, pero ha valido la pena y ha rendido sus frutos. Lea la nota completa haciendo clic aquí Crédito: Tomado de El País

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