2. Integrar la Colombia rural y urbana

El reto del posconflicto no es desmovilizar a 15.000 miembros de las FARC sino integrar a 15 millones de colombianos que están abandonados en las regiones y la Colombia rural. Integrarlos con carreteras, tierras tituladas, crédito y ciencia y tecnología que apoye la agricultura campesina y la haga compatible con la agroindustrial.

Hay que romper con 200 años de incapacidad del país para titular, regular y explotar legalmente el mercado de tierras. Para esto, vamos a propiciar la restitución a los despojados y la formalización de la propiedad rural y urbana, para que los colombianos más pobres puedan acceder a crédito, aportar al país y respaldar el futuro de sus familias. La construcción y operación de Estado y mercado en las regiones, debe reemplazar a los ilegales y sus fusiles, por instituciones que garanticen igualdad de derechos ante la Ley.

Infografía sobre nuestra propuesta para integrar la Colombia rural y urbana:

infograma-06 Las otras cuatro prioridades que propongo son: [su_accordion] [su_spoiler title="1. Llevar la justicia a todo el país"] Por cada 100.000 colombianos hay 1.002 integrantes de las fuerzas armadas y sólo10 jueces (datos Dejusticia). Esos jueces están concentrados en las principales ciudades, mientras que la Colombia rural y periférica está abandonada a la Ley de la selva. Para vivir en paz es necesario hacer en Justicia el mismo esfuerzo que se hizo en las últimas décadas en defensa, depurarla, profesionalizarla y llevarla a todos los municipios del país para que opere de manera gratuita, rápida y accesible. No habrá́ paz si los Congresistas siguen metiéndole la mano a la Justicia, en la Judicatura siguen magistrados corruptos y en la mitad de Colombia no hay jueces y fiscales. La Justicia debe centrarse menos en los asuntos de sus divas, y más en la forma de garantizar el acceso a una justicia oportuna, cercana, imparcial y gratuita en todos los municipios del país. [/su_spoiler] [su_spoiler title="3. Ciclo completo de educación"] La educación no puede seguir siendo una colcha de retazos; tiene que ser un ciclo continuo de formación para la vida. Nuestra propuesta es que empiece con los 3 grados de preescolar que contempla la ley general de educación y que todavía no se cumple. Y debe seguir con una jornada única escolar de 8 horas para todos los niños en todos los municipios de Colombia. ¿Cuántos problemas de abuso infantil y violencia juvenil nos ahorramos si la jornada escolar es de 8 horas?. Cuando terminan la básica y media, todos los jóvenes de Colombia y no solo unos pocos, deben tener opciones de educación superior con calidad, ya sea en una carrera técnica, tecnológica o profesional. En Colombia se tiene que fortalecer la educación pública, y duplicar los cupos que en ella se ofrecen. Pero, además, es indispensable meter en cintura a las universidades públicas de garaje que hoy son un negocio fabuloso para sus dueños; vamos a obligar a todas las universidades privadas a invertir al menos 2 de cada 5 pesos de la matrícula, en becas para los estudiantes más pilos y los más pobres; y por lo menos 1 de cada 5 pesos, a ser invertido en verdadera mejoría en la calidad de la educación. Así, vamos a triplicar la inversión en investigación, ciencia, tecnología, y crear incentivos adecuados para la formación de maestros. [/su_spoiler] [su_spoiler title="4. La primera infancia se respeta"] Con transferencias del gobierno central se tienen que garantizar la salud, nutrición, educación y protección de todos los niños entre los 0 y los 5 años; esta es una prioridad nacional, que exige que hagamos una política de primera infancia seria, y sin dilaciones. De cada 100 niños y niñas colombianos menores de 5 años, 60 nace en condiciones de pobreza, 20 de ellos en la miseria; 13 tienen desnutrición crónica y 30 están riesgo de presentarla. 2 crecen en situación de discapacidad, y el estado no brinda ninguna respuesta seria de inclusión para sus familias. El ICBF recibe al año 42.000 denuncias de abusos de menores, 15 mil por abuso sexual. Un país que aspire a vivir en paz, no puede tolerar esto. [/su_spoiler] [su_spoiler title="5. Castigo a la corrupción y la evasión"] Más que anos de cárcel, a los corruptos hay que quitarles la plata que se roban. Para eso hay que invertir la carga de la prueba, de manera que todo incremento patrimonial que un político o contratista no pueda justificar con sus ingresos y salarios, le sea expropiado. Debemos acabar con la reelección presidencial, ampliando el período a 5 años; limitar los períodos de reelección del Procurador y los representantes a los cuerpos colegiados como Concejos, Asambleas y Congreso; aplicar la Silla Vacía al partido que avale a un corrupto. Colombia es uno de sólo diez países en el mundo en los que no se penaliza la evasión de impuestos. La DIAN estima que de 100 billones que se recaudan en renta, ¡se evaden 28 billones! Para invertir en la paz se debe sancionar la evasión, frenar el contrabando y confiscar la corrupción. Construiremos el país que podemos ser, si nos volvemos serios y decentes con el recaudo tributario y la inversión social. [/su_spoiler] [/su_accordion]  

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